Vivir para Amar, morir para vivir

Sentí morir al naufragar en el mar de tus ojos, mi corazón pedía auxilio, al hundirse cada vez más en tu mirar, y suplicaba mi alma por no pecar, en mis pensamientos mis resbaladizos labios siempre caían en los tuyos, mientras en mi suspiro te respiraba sólo a ti, los días pasaban y en ese naufragio mi tortura aumentaba, el sol de tus inocentes abrazos ensendían lo escondido de mis sentimientos, y mi culpabilidad me arrastraba a lo lejos en su gran marea. Sentí morir de tristezas al ser consiente de no poder tocarte, mientras mis manos levitaban acariciando tu rostro a través de la imaginación, y corrían mis dedos sobre tu piel, en lenta velocidad hacia lo prohibido, agonizaba en las olas de tu voz y este corazón a punto de gritar, arrojaba con fuerza cada latido, haciendo ecos desconosidos, despertando sentimientos que siempre se mantuvieron dormidos. Sentí morir al descubrir que puedo sentir y amar en la inmensidad...